Fianzas y Avales en Costa Rica: diferencias, riesgos y consejos prácticos para proteger tu patrimonio

por | Jan 13, 2026 | Cobro Judicial

En Costa Rica, acceder a crédito casi siempre implica una condición extra.

Alguien debe responder si el deudor no paga.

Ahí aparecen dos figuras comunes: la fianza y el aval.

Firmar como fiador o avalista no es un favor menor.

Puede comprometer tu casa, tu salario, tus ahorros y tu tranquilidad.

Según estimaciones citadas por especialistas del sector financiero, cerca del 70% de las entidades financieras en Costa Rica solicitan algún tipo de garantía personal para aprobar créditos.

¿Sabes realmente qué estás firmando cuando aceptas?

 

Benjamin Gutierrez Abogado

Este artículo, preparado por el equipo de BGA Abogados, se basa en una entrevista reciente con el Dr. Benjamín Gutiérrez, socio director de la firma.

Aquí encontrarás una explicación clara, práctica y sin tecnicismos innecesarios.

Si te pidieron ser fiador o avalista, sigue leyendo antes de firmar.

 

 

¿Qué es la fianza?

La fianza es un contrato accesorio.

Eso significa que existe solo para respaldar una obligación principal.

Como fiador, te comprometes a pagar únicamente si el deudor no cumple.

No asumes la deuda de inmediato.

La fianza está regulada tanto en el Código Civil como en el Código de Comercio.

Y ahí está el primer punto crítico.

No todas las fianzas funcionan igual.

 

Fianza civil: responsabilidad subsidiaria

En la fianza civil, el acreedor debe cobrar primero al deudor.

Solo si no logra recuperar el dinero, puede ir contra ti.

Esto se conoce como beneficio de excusión.

Ejemplo simple:

  • Un amigo pide un préstamo personal.
  • Tú firmas como fiador civil.
  • Si él no paga, el banco debe embargar primero sus bienes.
  • Solo el saldo pendiente podría recaer sobre ti.

Este tipo de fianza reduce el riesgo.

Aun así, no lo elimina.

 

Fianza mercantil: responsabilidad solidaria

En operaciones comerciales, la historia cambia.

La fianza mercantil es solidaria por regla general.

Eso significa que el banco puede cobrarte a ti directamente.

Sin intentar cobrar primero al deudor.

En la práctica, quedas como codeudor.

Tu patrimonio queda expuesto desde el primer incumplimiento.

Casa, salario y cuentas bancarias entran en juego.

Como explica el Dr. Benjamín Gutiérrez, si no se aclara que la fianza es civil, muchas entidades aplican automáticamente el régimen mercantil.

Una simple omisión puede costarte años de problemas.

 

¿Qué es el aval?

El aval es una garantía exclusivamente mercantil.

Se utiliza en títulos valores como pagarés y letras de cambio.

Quien firma como avalista responde de forma directa y solidaria.

No hay excusión.

No hay espera.

El acreedor puede demandarte sin pasar antes por el deudor.

En créditos bancarios, el aval facilita cobros rápidos.

Para el avalista, el riesgo es alto.

Muy alto.

Si avalas un pagaré de un negocio familiar y el negocio falla, el banco puede embargarte sin tocar primero al deudor.

Eso ocurre todos los días.

 

Diferencias clave entre fianza y aval

  • La fianza puede ser civil o mercantil.
  • El aval siempre es mercantil.
  • La fianza civil es subsidiaria.
  • La fianza mercantil y el aval son solidarios.
  • El avalista responde casi como si la deuda fuera propia.

En palabras simples:

La fianza civil te da defensas.

El aval casi no.

Antes de aceptar, pregúntate algo muy concreto.

¿Estás dispuesto a pagar esa deuda completa si todo sale mal?

 

Riesgos reales que muchos no consideran

El problema no es solo el dinero.

Hay consecuencias que aparecen después.

  • Reducción de tu capacidad crediticia ante la SUGEF.
  • Dificultad para sacar préstamos propios.
  • Embargos prolongados.
  • Conflictos familiares y personales.

Un crédito fiado por 20 millones reduce tu margen financiero en ese mismo monto.

Aunque nunca hayas recibido un colón.

También ocurre algo frecuente.

El deudor sigue con su vida normal.

El fiador paga.

Eso rompe relaciones.

Más de una familia ha terminado enfrentada por una firma mal pensada.

 

Consejos prácticos antes de firmar

  • Intenta siempre una fianza civil con excusión expresa.
  • No firmes documentos en blanco.
  • Revisa monto, plazo e intereses.
  • Exige seguro de saldo deudor.
  • Consulta a un abogado antes de firmar.

Si llegas a pagar, tienes derecho a cobrarle al deudor.

Eso se llama subrogación.

No es automática.

Debes ejercerla.

Entre más rápido actúes, mejor.

Y a veces, decir que no es la mejor decisión financiera.

 

Escenarios especiales que debes conocer

Cuando hay varios fiadores:

  • En fianza civil, la deuda se reparte.
  • En fianza mercantil o aval, todos responden por el total.

Si el deudor fallece:

  • La deuda pasa a su patrimonio.
  • Debes moverte rápido para protegerte.

Si el deudor aparenta no tener bienes:

A menudo sí los tiene.

Solo están a nombre de sociedades o terceros.

Ahí la asesoría legal marca la diferencia.

 

Protege tu futuro con asesoría legal

Fianzas y avales no son trámites de rutina.

Son decisiones que pueden afectarte durante años.

Entender la diferencia entre responsabilidad subsidiaria y solidaria cambia todo.

En BGA Abogados analizamos cada caso antes de que firmes.

Puedes agendar una consulta al 6396-5020 o escribir a info@bgacorp.com.

Tu patrimonio merece decisiones informadas.

¿Alguna vez firmaste como fiador o avalista?

Cuéntanos tu experiencia y ayuda a otros a evitar errores costosos.

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